También a mí me impresionó darme cuenta de que un día dejaría de respirar y ya no podría hacerme más pajas, pero incluso después del momento en el que tuve que asimilar la muerte hubo otro todavía peor. Fue cuando me di cuenta de que nunca sabría la verdad.
Siempre es llamativo leer las reflexiones de este valenciano sitiado en Alemania y la facilidad con que acostumbra mezclar la masturbación y otros aspectos menos fundamentales de nuestra vida, como en este caso, la muerte. Además es una buena ocasión para reavivar ligeramente el blog, como pedía el pejigoso de Delfos.
Si consigo que relances este blog me alegraré, aunque sea con una entrada tan pseudoapocalíptica como esta XD
Ale un saludete!